Una cocina llena de historias.
Para poder apreciar todos los matices de nuestra gastronomía, queremos explicarte cómo se ha cocinado a fuego lento la receta de los platos que te invitamos a disfrutar.
Todo comienza en los 60...
Ramón Martínez llega a Elche desde Granada, en concreto desde Cúllar. Después de montar su primer bar, decide abrir la típica taberna andaluza de vinos y tapas.
Alma inquieta, empezó a introducir novedades y a ir mejorando la receta del establecimiento con la ayuda de sus hijos Pedro, Ramón y Loli, que se vuelcan en lo que ya podemos llamar Mesón El Granaíno, convirtiéndose en una referencia gastronómica en la zona, con un sello inconfundible: gran surtido de tapas, montaditos, pinchos, cocina tradicional de cuchara, arroces y productos de gran frescura procedentes de las mejores lonjas de la provincia y proveedores nacionales e internacionales, aderezado con una filosofía de barra que garantiza divertirse y disfrutar en cualquier momento alrededor de propuestas aparentemente sencillas.
Esa esencia siempre ha estado presente, con cada nueva generación
Respetando lo que han logrado sus predecesores, pero sin parar de evolucionar, con actitud de pensar en cuál será el siguiente paso. Así lo han aprendido Odón y Begoña, la tercera generación de la familia, que lideran la época actual, armonizando tradición y calidad junto a innovación gastronómica, para poder seguir conservando toda la personalidad de El Granaíno. Introducen toques de cocina de tendencia haciendo hincapié en la idea de combinar productos humildes de mercado con auténticas joyas gastronómicas. Y potenciando esa barra donde pasar un buen rato no está reñido con darte un capricho para las papilas gustativas.